Páginas

sábado, 5 de enero de 2013

El país de las mujeres de Gioconda Belli

Mi reencuentro con Gioconda Belli fue bastante simpático, El país de las mujeres  es lo que podría llamarse una sátira política a los gobiernos latinoamericanos y por qué no al mundo entero.

Viviana Sansón, una periodista corriente que descubre, por suerte, que uno de los principales mandatarios de la Asamblea tiene un pingüino en su casa, en Faguas un pequeño país latinoamericano, comprado seguramente con plata robada del gobierno, empieza una lucha contra la corrupción que rápidamente la lleva junto a otras mujeres a la presidencia.

Así, con sus amigas del PIE- Partido de la Izquierda Erótica- empieza a gobernar el país con amor de madre, cuidándolo como solo las mujeres saben cuidar su propia casa.

Por eso es que este es un libro maravilloso, muestra el papel de la mujer en la humanidad, las graves diferencias de género y los desiguales roles sociales desempeñados por hombres y mujeres en la actualidad. El PIE, con un pie delante del otro, genera cambios trascendentales en la vida cotidiana, despide "temporalmente" a los hombres de la administración pública y los insta a participar activamente de las labores domésticas.

Pero un día Viviana Sansón es herida en un evento público, precisamente el día de la igualdad, la seguridad de Faguas corre peligro…

Les dejo, como siempre, algunos fragmentos para que se familiaricen con la narrativa de Belli:

"La gente en Faguas se cree libre porque no reconoce la jaula que tiene en la cabeza… Aquí para muchos ser libre solo significa no estar en la cárcel, y cuando digo cárcel me refiero a la que tiene rejas y guardias en la puerta".

"El martirologio era una patología que se repetía de generación en generación. Los muertos eran respetables, pero los vivos valían un carajo. Por favor. El mundo iba años luz adelante y ellos todavía apegados a esa suerte de necrofilia. ¡Tan masculino el culto de la muerte! Los soldados conocidos y hasta los desconocidos siempre tenían los mejores monumentos, las llamas eternas, los obeliscos, los arcos del triunfo. Las mujeres puja y puja alumbrando chavalos, haciendo de tripas corazón, criando y alimentando a esos hombrecitos tan prestos a morir, y a duras penas les hacían a estos monumentos desgarbados y patéticos que acababan en los parques más aburridos del mundo."
"Es triste, pensaba, leer en las encuestas que la mayor ambición de los jóvenes era emigrar. O escuchar el lamento de un magnifico poeta que había escrito: "quisiera ser extranjero para irme a mi país". Un país sumido en la desesperanza, con un pueblo resignado a aceptar cualquier ignominia, despedía olor a carroña. Y ella no quería que su hija creciera rodeada del cadáver de la civilidad, de los valores humanos, de la alegría".

"-Depende de qué feministas. El feminismo es muy variado. El problema para mi no es lo que se piensa de las mujeres sino lo que nosotros hemos aceptado pensar de nosotras mismas. Nos hemos dejado culpabilizar por ser mujeres, hemos dejado que nos convenzan de que nuestras mejores cualidades son una debilidad. Lo que tenemos que hacer es demostrar cómo esa manera de ser y actuar femenina puede cambiar no solo este país, sino el mundo entero- Dijo Viviana."

"No solo les tocaba despejar el peso de la presencia real de los hombres, sino la del juez interiorizado, el hombrecito menudo, que con el índice siempre enrostrado y cara de pare, o cura, o tío, o hermano estaba plantado como un busto augusto y austero en medio de los parques umbrosos de los cerebros femeninos, recordándoles que eran hijas de Eva: pecadoras; hijas de mala madre: putas; hijas de la Barbie: idiotas; hijas de la Virgen María: niñas decentes; hijas de madres mejores que ellas que no se creían las divinas garzas: mujeres calladas y bien portadas… La ristra de modelos femeninos santificados o despreciados eran retratos planos, de una sola dimensión; o esto o lo otro, por norma general negaban la totalidad de lo que significa ser mujer."

"Si tuviéramos plena conciencia de cuán trascendente puede llegar a ser para otro ser humano un solo gesto de solidarida , tendríamos que repensar toda nuestra vida, porque hay que ver lo que significó para mi la intervención de Viviana".

Sé que exageré un poco al seleccionar tantos fragmentos pero es que en muchos de estos veo a mi Colombia, desangrada, siempre tan guerrera, siempre tan arrodillada, siempre tan pobre y tan desigual, y me veo a mi misma con mis ganas de ser autónoma e independiente sin dejar de ser mujer, hija, amiga, hermana, amante, con el deseo de que otras puedan serlo también, y que si quieren ser madres que lo sean, sin dejar de ser profesionales.

Belli cuenta en este libro 54 minihistorias entrelazadas, de pobres y ricos, de mujeres y hombres, de amores y desamores en el pequeña Faguas, novela que le otorgó el VI premio de novela la otra orilla, por demás muy merecido.

Gioconda Belli

La autora nicaragüense de 64 años, es una famosa escritora e intelectual centroamericana, ha sido poeta, política revolucionaria de orientación izquierdista, quien además hizo parte de las filas sandinistas en contra del dictador Somoza, y novelista exitosa, no en vano en los años 70 fue galardonada ampliamente por su poesía.

Entre sus principales obras poéticas se encuentran:
  • Sobre la grama
  • Amor insurrecto
  • El Ojo de la mujer
  • Apogeo
  • Mi íntima multitud, entre otras.
Y su obra novelística, se amplía con:
  • La mujer habitada, ya traducido a 11 idiomas
  • Sofía de los presagios
  • El pergamino de la seducción
  • El país bajo mi piel
  • El libro infantil El taller de las mariposas
  • Waslala
  • El país de las mujeres


No hay comentarios:

Publicar un comentario